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Noticias/ Difusión

17/10/2018

El Gobierno riojano elabora el Protocolo de intervención y coordinación del trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH) de La Rioja

La consejera de Salud, María Martín, y el consejero de Educación, Formación y Empleo, Alberto Galiana, han presentado el Protocolo de intervención y coordinación del trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH) de la Rioja. Se trata de un documento para el abordaje integral de este trastorno, y se enmarca entre las líneas estratégicas del III Plan de Salud Mental de La Rioja. En la presentación han participado también el coordinador del Plan de Salud Mental, Carlos Piserra; la coordinadora del Protocolo, Carmen Merina; y la presidenta de la Asociación Riojana De Padres De Niños Hiperactivos (ARPANIH), Josefina Rodríguez.

En su elaboración de esta protocolo han participado profesionales del ámbito de la Salud (pediatras, neuropediatras, psicólogos y psiquiatras); de Educación (profesores y orientadores) y, además, ha contado con la colaboración de Servicios Sociales y de ARPANIH, todos actores implicados en el abordaje y tratamiento de los niños y adolescentes con TDAH.

La consejera de Salud ha explicado que los dos objetivos fundamentales de este documento son, por un lado, “crear una red de comunicación fluida y coordinada entre los diferentes profesionales implicados en el abordaje de los niños y adolescentes con TDAH” y, por otro, “mejorar su detección, evolución y pronóstico, minimizando el impacto negativo que provoca en su vida y en la de sus familias”.

En este punto, Martín ha destacado que “el eje básico de trasmisión de la información es la familia”, y por ello este protocolo incorpora “una importante novedad” como es “la incorporación de tratamientos de grupo con familias en Unidad de Salud Mental Infanto Juvenil, y la puesta en marcha de un grupo de apoyo psicoeducativo, en la fase previa al diagnóstico, para las familias con dificultades en pautas educativas o sociofamiliares”.

Según la titular de Salud, “se ha querido dar énfasis a los niveles primarios de atención, tanto en salud como en educación, siendo los pediatras de atención primaria y los tutores de los centros educativos los profesionales implicados principalmente en la detección de los niños y adolescentes con TDAH”. Estos, ha proseguido Martín, “se encuentran en una posición privilegiada para realizar la detección y pre evaluación del niño o adolescente con sospechas de TDAH por su accesibilidad y experiencia comparativa con su grupo de edad”.

Por su parte, el consejero de Educación ha asegurado que el protocolo se ha diseñado “como una herramienta de trabajo práctica y dinámica dirigida a todos los profesionales que participan en el abordaje de este trastorno, que les permita homogeneizar el procedimiento de actuación, asegurando la calidad de las intervenciones emprendidas y logrando un mayor grado de satisfacción tanto de las familias como de los propios profesionales”.

Por tanto, ha proseguido Galiana, se plantea el abordaje del TDAH “desde una perspectiva multidisciplinar en la que resulta fundamental la continuidad de cuidados entre los niveles sanitario y educativo, así como en la atención en su paso a la vida adulta. Este trabajo conjunto redundará en agilizar la intervención y evitar la derivación innecesaria a otros niveles asistenciales”.

Por último, el consejero ha destacado que “es importante conocer las dificultades del niño, con independencia de que exista o no un diagnóstico clínico, para que los servicios educativos y sanitarios activen cuantos recursos pedagógicos consideren oportunos para paliar dichas dificultades”.

Objetivos específicos del Protocolo

  • Entre los objetivos específicos del protocolo se encuentran las siguientes acciones:
  • Detectar los casos existentes en todos los niveles asistenciales de actuación.
  • Consensuar herramientas de diagnóstico en los distintos niveles.
  • Unificar los criterios de intervención para el TDAH.
  • Revisar los criterios de derivación y flujo entre los profesionales.
  • Establecer pautas de comunicación entre los mismos.
  • Potenciar la atención multidisciplinar y seguimiento individualizado del menor en un plano tanto transversal como longitudinal.
  • Identificar población de riesgo con situaciones familiares y/o sociales negativas que influyan de manera determinante en el inicio del trastorno.
  • Mejorar el sistema de registro de los menores con TDAH para conocer así la incidencia y prevalencia del trastorno en nuestra comunidad autónoma.
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