Carmelo Pérez García

Acerca de Carmelo Pérez García

Psicólogo clínico. Vocal de FEAADAH.

Web:
Email: carmelo.p.g@gmail.com
25
may
2015

TDAH EN LA INFANCIA, TDAH EN LA EDAD ADULTA. EL MISMO TRASTORNO, ¿ESTRATEGIAS DISTINTAS?

Publicado por: Carmelo Pérez García

Cuando se ha trabajado mucho tiempo con niños afectados por el TDAH y se han empleado como profesional muchas estrategias para ir solucionando las dificultades que se encuentran, y se empieza a trabajar con adultos, una de las cosas que se evidencia es que, aunque los ámbitos en los que se desenvuelven las personas son distintos, las dificultades que se encuentran son tan similares, que muchas de las estrategias o al menos el diseño de estas, es el mismo.

Es cierto que la sintomatología del TDAH en el adulto es más severa y explícita en algunos de los síntomas nucleares (déficit de atención, control de impulsos) y más encubierta e implícita en otros (hiperactividad), ya que la propia actividad que desarrollan los adultos es también distinta y diversa, y por lo tanto las dificultades aparecen más patentes y mínimamente adaptadas a las situaciones en donde la persona se desenvuelve habitualmente.

Esto me ha llevado a probar y comprobar el funcionamiento de estas estrategias en una de las cuestiones para mí más importante a la hora de comenzar una terapia, como es el reforzar la autoestima que tan necesaria es para que la persona afectada por el TDAH, y que aparece muy maltrecha y deteriorada cuando una persona se decide a solicitar terapia.

A los niños con Trastorno de Déficit de Atención (TDAH), es más que probable que se pase mucho tiempo señalándoles sus puntos débiles y buscando la manera de reforzarlos. No es malo tratar de corregir la impulsividad, la desorganización o la falta de concentración de los niños. De hecho, para los padres es importante hacerlo. Pero centrarse demasiado en las limitaciones de los hijos puede afectar a su autoestima.

Los niños a quienes continuamente se les llama vagos (o cosas peores) pueden llegar a desanimarse hasta el punto de no intentar hacer aquellas cosas que se les dan bien y les gustan –o ni siquiera darse cuenta de cuáles son. Como todo el mundo, los niños y niñas con TDAH tienen sus virtudes y sus aficiones. Pero les costará averiguar cuáles son si sus padres y profesores están siempre castigándoles y reprendiéndoles.

Si nos fijamos en todos los mensajes que un niño con TDAH recibe a lo largo de un día, y a lo largo de los días, encontraremos que continuamente se le hace ver con claridad todas las cosas que “no puede hacer”: no puedes leer bien, no puedes prestar atención, no puedes quedarte quieto, no puedes hacer los deberes correctamente y a tiempo… A veces incluso es peor, se cambia el “no puedes” por el “no quieres”, añadiéndole una intencionalidad culpabilizadora altamente injusta y perjudicial. Al final todo el mundo sabe del niño lo que no sabe hacer; el acaba decepcionado, confundido y furioso por su fracaso.

No se trata de evitar criticar al niño, sino de compensar las observaciones negativas con ánimos y elogios por lo que haga bien. “Las personas con TDAH mejoran sus posibilidades de éxito cuando se centran en sus talentos naturales (aquello en lo que habitualmente consigue buenos resultados) y desarrollan un plan para hacer esos talentos aún más fuertes”, dice David Giwerc, entrenador de TDAH (y persona con TDAH) de Slingerlands, Nueva York. “No conozco a nadie que haya salido adelante tratando de eliminar sus debilidades. Pero tengo un montón de clientes, amigos, familiares y colegas que han madurado y salido adelante insistiendo en sus puntos fuertes”.

Se trata de animarle a evaluar sus intereses y fortalezas, y avanzar a partir de ahí. Una cosa es decir que las personas con TDAH deben centrarse en sus fortalezas y otra llevar a la práctica ese consejo. Hay que prestar mucha atención a lo que el niño disfruta haciendo y le sale bien, y a todas las circunstancias que contribuyen a su éxito y felicidad.

Hay que tratar de determinar qué es lo que el niño parece inclinado naturalmente a hacer y a qué saca provecho. No es que se anime a los padres a ignorar las debilidades del niño, pero si un niño llega a casa con las notas y son todo Sobresalientes y un Muy Deficiente, ¿en qué nos fijamos? Probablemente en el Muy Deficiente. Si es así, el mensaje que se envía es que es más importante lo que se ha hecho mal que lo que ya se ha hecho bien, y eso es muy injusto.

Los padres y los maestros deben hacer una labor de búsqueda y descubrimiento de aquellos microobjetivos que consiga; de “pillarle” en sus logros por pequeños que sean, para, basándose en ellos, aplicar refuerzo y reconocimiento, producir autoestima y motivación para continuar intentando otros objetivos.

Este proceso de “descubrimiento” debe comenzar incluso antes de que el niño empiece a mostrar preferencias o habilidades especiales. El primer paso es creer de verdad que el niño tiene fortalezas, que el éxito es posible, a pesar de (o a causa de) su TDAH.

Además ponerle las cosas fáciles para que las consiga, ayuda a que alguna vez alcance algún objetivo, por pequeño que sea, y ese logro le proporcionará la dosis de autoestima necesaria para que su motivación se active. Dividir los objetivos grandes, difíciles de alcanzar y en los que es fácil fracasar, en objetivos pequeños, fáciles de conseguir y en los que se puede tener éxito. Hay que hablar con el niño y averiguar lo que realmente le gusta hacer, incluso si no parece tener nada que ver con vuestra idea de éxito. Si a los niños con TDAH no se les enseña a concentrarse en sus fortalezas, será mucho más difícil que consigan y experimenten el éxito.

Hay que ayudar a los niños a aprovechar al máximo sus capacidades, fortalecer sus puntos fuertes. No hay que tener miedo de intentar muchas cosas, analizar lo que funciona y lo que no, y ser consciente de que las fortalezas pueden cambiar con el tiempo.

Si esta estrategia de actuación es importante en la infancia, igualmente es necesaria en la edad adulta; el adulto con TDAH necesita también que se le reconozca lo que hace bien, porque poner el foco constantemente en su errores y fracasos, en sus debilidades, en sus “no sabe hacer”, provoca un alarmante descenso de la autoestima, una sensación de desasosiego y ansiedad profunda y una ausencia de motivación preocupante.

Y efectivamente la estrategia de actuación también contempla las mismas tácticas:
– buscar los logros (o “micrologros”), y aplicar refuerzo y reconocimiento.
– enseñarle a descubrir sus capacidades, sus puntos fuertes.
– recomendarle que en su organización y actividades, se lo “ponga fácil”.

Con frecuencia es difícil para las personas que conviven con el adulto con TDAH encontrar motivos para reconocerle logros, aplicarle refuerzos; lo mismo que ocurre con el niño; más cuando en el adulto las consecuencias de sus repetidas actuaciones poco adecuadas suelen ser de mayor calado y provocar un progresivo cansancio de las personas con las que convive; es por lo que en el trabajo terapéutico se suele buscar la alianza de personas cercanas afectivamente que puedan hacer esta labor y se trabaja también el autorrefuerzo, ya que sin un “motor de creación de autoestima” la labor terapéutica se torna extremadamente complicada.

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19
feb
2015

¿ERES TÚ, SOY YO O ES EL TDAH ADULTO?

Publicado por: Carmelo Pérez García

¿ERES TÚ, SOY YO O ES EL TDAH ADULTO?
“Cómo parar la montaña rusa cuando tu pareja tiene un Trastorno por Déficit de Atención”
Gina Pera
PSYLICOM Distribuciones Editoriales , 2014

Desde que leí el título de este libro me atrajo la idea de leerlo; en su subtítulo incluye una de las metáforas más ingeniosas para definir la situación de desconcierto y alarma, con la que acuden la mayoría de los adultos que acuden a consulta, cuando la sintomatología que presentan empieza a ser tan disruptiva en sus vidas que todo empieza a desorganizarse y a provocar una situación vivida con preocupación y sufrimiento.
A la hora de trabajar con un adulto con TDAH es útil y necesaria la complicidad y apoyo de una persona cercana y consciente de la problemática, que ayude la labor terapéutica aportando las funciones de autocontrol, recuerdo y empuje, entre otras, de las que la persona afectada carece. Esta ayuda la buscamos y la encontramos los terapeutas muchas veces en la propia pareja, y es por esto que este libro también rinde su preciso reconocimiento a esta extraordinaria labor, que a veces es tan difícil de llevar a cabo.
Este es un libro que aporta a partes iguales información, experiencias, estrategias y también esperanza a todas las parejas adultas que se enfrentan con el TDAH. Como la propia autora escribe en la introducción “no podemos permitirnos seguir con una mentalidad propia del siglo XVIII, promulgada por un sistema de salud indiferente o por las estupideces de los teóricos de la conspiración psiquiátrica, que se expanden por Internet como los virus”.
Basado en los datos reales de las terapias de la autora, y sumamente ilustrado y apoyado en ellas, ofrece datos sólidamente comprobados, confirmación y apoyo.
Partiendo de una explicación clara y nítida de en qué consiste el trastorno, tanto a nivel neurológico como conductual; apoyada en casos reales y no en formulaciones teóricas; pasa posteriormente a proponer y explicar de forma exhaustiva alternativas y “estrategias de éxito” para el manejo del trastorno. Estas estrategias abordan todos los aspectos relacionados con el TDAH y su afrontamiento por parte del pareja, desde la necesaria y a veces difícil aceptación del trastorno, hasta la comprensión del papel de la medicación; dedicando una necesaria y especial atención al cuidado del miembro familiar que convive con el TDAH.
Sus exhaustivas explicaciones están hechas en un lenguaje muy asequible, acudiendo en ocasiones a metáforas ingeniosas y muy clarificadoras y sobre todo, apoyándose continuamente en los relatos de las personas afectadas; tratando de hacer entender que existe otra alternativa a la hora de afrontar la problemática que el TDAH causa en la pareja distinta a soportarlo, distanciarse o marcharse: “ cuando la pareja aprende sobre el TDAH y trabaja en común para afrontar los síntomas problemáticos, la vida mejora de forma espectacular”.
Este libro puede ayudar a muchas personas a eliminar las etiquetas, los juicios erróneos, los pensamientos automáticos erróneos o los reproches, y sustituirlos por la compasión, las respuestas positivas y la esperanza.

Carmelo Pérez García
Psicólogo Clínico

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14
may
2014

V CONGRESO TDAH -BARCELONA 2014

Publicado por: Carmelo Pérez García

El próximo fin de semana ( 16-18 de Mayo de 2014) se celebra el 5º Congreso Nacional de TDAH en Barcelona, organizado por TDAH Catalunya en coordinación con FEAADAH.
Quiero traer aquí como nota original y distintiva de este Congreso el desarrollo, de forma paralela, de un Congreso Junior para los niños, niñas y adolescentes, verdaderos protagonistas y a la vez sufridores de este trastorno.
Dentro de este Congreso Junior voy a disfrutar un rato con los más pequeños ( 8-11 años) con un taller de autoestima, en el que pretendo jugar un rato con ellos y ellas estimulándoles a descubrir las cualidades y características positivas que cada uno tiene, reconocer lo que cada uno hace bien y compartir sus sentimientos con los demás comprobando la satisfacción que esto produce; espero divertirme mucho y que ellos también lo hagan saliendo todos con la mochila muy cargada de autoestima.
Dentro de las actividades del Congreso adulto voy a coordinar una tertulia, en la que charlaré con la Dra. Anna Sans, la pedagoga Ana Ávila y el Dr. Alberto Fernández Jaén sobre una pregunta muy habitual y recurrente que a menudo padres, madres y docentes hacen, referente a los niños y niñas con TDAH : ¿por qué les cuesta tanto aprender?.
Reflexionaremos sobre este tema, los profesionales intentaremos dar respuesta a algunas cuestiones relativas a esta cuestión, cada profesional desde su ámbito de actuación, y posteriormente los asistentes a la tertulia también podrán hacer preguntas a los contertulios sobre el tema propuesto.
Estoy seguro que este Congreso va a significar para todas las personas asistentes, niños, niñas y personas adultas, una aportación significativa de conocimiento e impulso en esta tarea que todos tenemos delante de hacer visible y afrontable desde todas sus perspectivas el TDAH.

Carmelo Pérez García
Psicólogo Clínico

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04
sep
2013

El TDAH en la edad adulta

Publicado por: Carmelo Pérez García

Se ha publicado recientemente el libro del Dr. Russell A. Barkley “Tomar el control del TDAH en la edad adulta” Ed. Octaedro (2013). En este nuevo libro aborda con su destreza habitual el afrontamiento de las dificultades que el trastorno plantea a todas las personas adultas, con una explicación clara, pormenorizada y estructurada de los pasos y estrategias prácticas a seguir que le pueden ayudar a concentrarse, organizarse, prestar atención y aumentar el control de las emociones y acciones.

Uno de los grandes valores de este libro es la cantidad de técnicas y destrezas fáciles de aprender y usar que describe y enseña, muchas de ellas ilustradas con ejemplos reales para ayudar a su aplicación; otra aportación importante son las respuestas a preguntas frecuentes que han surgido en su práctica, y que son las que surgen habitualmente en la práctica clínica con personas adultas sobre medicación, tratamientos, pronóstico.

La larga trayectoria y el rigor científico del Dr. Barkley son un aval más que suficiente para entender y abordar estas propuestas. Su lectura y, sobre todo, su aplicación efectiva, sin duda resultará uno de los mejores recursos para manejar los síntomas y desarrollar destrezas que ayuden a la persona adulta que lo necesite a poder llevar una vida con calidad, y como el mismo Dr. Barkley dice en su libro:
“Estas estrategias derivan del conocimiento científico sobre qué hay detrás de sus síntomas, y pueden ayudarle a tener éxito en cualquier cosa que considere importante, pues no es más que lo que se merece”. Aprovechando la oportunidad de este libro en cuanto al manejo del TDAH en la edad adulta, y teniendo en cuenta el aumento de las peticiones de diagnóstico y tratamiento de adultos que se está produciendo, así como la entrada en la edad adulta de los niños y niñas con diagnóstico, quiero añadir aquí un par de propuestas más muy útiles y valiosas en este ámbito. Una de ellas es de ayuda para los profesionales de la salud que trabajan con adultos con TDAH: “Manual de tratamiento psicológico para adultos con TDAH. Una aproximación cognitivo- conductual”; J.A Ramos-Quiroga, Y. Martínez, M. Nogueira, R. Bosch y M. Casas. Ediciones Mayo (2008)

El excepcional equipo del Servicio de Psiquiatría del Hospital Universitari Vall d’Hebron propone una combinación del abordaje cognitivo conductual grupal con las visitas individuales desde un enfoque multidisciplinar y basado en la evidencia científica. Sin duda una herramienta muy útil para los profesionales de la salud, pero también para los propios pacientes por la posibilidad de utilizar sus recursos y estrategias que aparecen en la guía en su propia vida diaria.

El otro libro propuesto es “Un día en la vida de un adulto con TDAH”; Vera Joffe, PH. D. y Monica Iachan , M.A. Ediciones Médicas J&C, (2009), prologado por el Dr. Russell A. Barkley, este librito, pequeño en tamaño pero grande en contenidos prácticos, y dirigido a los propios pacientes, enseña a quien lo lee a introducir modificaciones, rutinas y prácticas muy útiles en la vida diaria, explicadas de forma muy sencilla y clara.

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