04
ago
2014

“No cualquier niño movido o contestón es TDAH”

Publicado por: Piedad Guillén

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ENTREVISTA A LORENZO ANTONIO HERNÁNDEZ PALLARÉS
Se considera tímido de base. Sin embargo, cuando habla del TDAH se mueve como pez en el agua. Su experiencia con alumnos y su convivencia con un niño acogido con TDAH lo avalan. Estamos hablando del profesor Lorenzo Antonio Hernández Pallarés, psicólogo y psicoterapeuta clínico, que dirige el primer equipo específico para TDAH en la Región de Murcia.

¿Cuándo oyó hablar por primera vez sobre el TDAH (Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad)?
Tendría como 23 años cuando monté mi gabinete y empecé a trabajar en un colegio. Allí hice mi primer diagnóstico de lo que ahora creo debió de ser uno de los primeros casos en la Región de Murcia. El contacto con las asociaciones de afectados fue cuando realicé un acogimiento familiar, por el año 97.

¿Cómo se percibe un alumno con TDAH dentro del aula?
El TDAH es un trastorno con mucha variabilidad. Digamos que, al final, hay casi dos líneas de TDAH muy diferentes. El primero, impulsivo. Esos casos son más fáciles de detectar, presentan conductas fuera de norma o conductas destructivas. Y luego están los que son inatentos puros, es como si estuvieran ausentes de la tarea, no se centran, tienen memoria solo sobre la última tarea. Pasan por despistados o desmotivados, aunque en realidad no se deba a su falta de atención o desmotivación. Los ves juntos y no te puedes imaginar que tengan el mismo trastorno; de hecho los casos de inatentos suelen darse  más en niñas.

A los profesores les cuesta mucho reconocer el segundo tipo; el disruptivo les cuesta menos. De hecho, te dicen “ese niño presenta un TDAH” si es movido, cuando a mí me cuesta muchas pruebas y derivarlos a Salud Mental… Y entras a una clase y de cualquier niño movido, que no sea normativo, te dicen que presenta TDAH, cuando en realidad no es así, no lo es. No cualquier niño movido o contestón es TDAH.

¿Es fácil identificar a los que presentan hiperactividad y a los que no?
Los  niños varones de cuatro años se suben a los árboles y son irreflexivos y no por ello hablamos de hiperactividad. El diagnóstico por eso es clínico e interprofesional. No es fácil, puesto que no hay marcadores, tiene que contarse con la opinión consensuada de diversos profesionales que actúan en más de un ámbito. Por ejemplo, hay niños que con un profesor son hiperactivos y sin embargo con otro están tan centrados que no tienen movimiento ni son disruptivos. Esos son los que tendríamos claro que no presentan TDAH.

EL TDAH se tiene que manifestar siempre y en todos los ámbitos: familiar, social, etc. Y además, ciertos trastornos de la ansiedad también pueden provocar un sintomatología parecida y no tienen por qué ser casos de TDAH.

 ¿Cómo se debe enseñar a un niño con estas dificultades especiales?
El hacer calendarios, horarios y llevar alertas les ayuda mucho. Es bueno que tengan un software para acordarse de ciertas cosas. Una agenda personal también ayuda, ya que a través de ella el profesor y los padres controlan. Y relojes con alarmas.

Ellos viven en un eterno presente, no tienen conciencia del pasado ni del futuro… El problema es que está bien vivir el momento, pero si no me doy cuenta de que he prometido algo -no pegar a mi compañero, ordenar mi mochila, cumplir con el horario- me expulsan de clase. No son conscientes de las consecuencias de sus actos. Por eso es bueno hacer ejercicios de reflexividad. Por ejemplo, preguntarles: “¿Qué pasaría si un niño te empujase en el pasillo?”.

Son muy importantes además las adaptaciones metodológicas en la evaluación, pues son de obligado cumplimiento. Quien decide el carácter de las adaptaciones son los orientadores por medio del informe psicológico. Hay diversas formas de adaptación: exámenes orales, o, en matemáticas, dejarles usar la calculadora, entre otros. Hay que recordar incluso que el inglés suele ser una dificultad para los casos de TDAH que también presentan dislexias (dificultades asociadas con la lectura).

Son muchos los sentimientos que generan las dificultades en el aprendizaje de estos alumnos. ¿Cómo se puede mejorar su calidad de vida en el aula?
Son tantas las cosas que podemos hacer… Por ejemplo, a nivel conductual indudablemente se debe trabajar la respiración, técnicas de relajación, habilidades sociales. Una de las disfunciones ejecutivas del TDAH es que todos estos alumnos tienen una inmadurez en el área prefrontal, lo que sería la CPU (Unidad Central de Procesamiento)  del ordenador , es decir, lo que sería la parte prefrontal, que es la que se encarga de la organización y mide atención, planificación, control inhibitorio, memoria de trabajo, flexibilidad. Todo esto es lo que hace que una persona sea ordenada, pero en realidad lo que les sucede es que esta parte del cerebro es inmadura y no ejecutan bien las cosas.

A nivel escolar se pueden trabajar muchas de ellas con autoinstrucciones (cómo tengo que hacer el seguimiento de algo); las autoinstrucciones tienen que ver con el pensamiento interior ya que los estudiantes con TDAH no tienen voz interior. No han interiorizado una parte de sí que reflexiona o piensa antes de actuar.

No se sabe por qué no los niños con TDAH no interiorizan el pensamiento. Tienen una dificultad enorme a nivel verbal, no te saben explicar qué es lo que hacen. De ahí que sean tan importantes las autoinstrucciones.

¿Cómo se debe afrontar la relación con los padres de estos alumnos?
Hay todo tipo de padres. No hay un perfil. Yo creo que lo importante es que sean conscientes de que su hijo tiene un trastorno; lo que hay que hacer es visibilizar  el problema y no sentirse culpables.

Muchas veces se sienten avergonzados con los alumnos con TDAH más disruptivos. Por lo que es necesario ponerle nombre y causa para encontrar herramientas para trabajar con ellos. El papel de los padres sí que es definitorio para la gravedad del trastorno. Si se trabaja bien, hay una mejoría, y si se trabaja mal, hay un empeoramiento. Sin que esto sea culpabilizar a los padres.

Hablemos de su autoestima. ¿De qué forma se puede ayudar a mejorar la autoestima de estas personas?
Saber que es algo de tipo neuropsicológico. No culpabilizarse. Hay algo que está en mis genes y en mi propio funcionamiento, que está haciendo que yo sea así. Así, primero, no me culpabilizo, y segundo, tomo medidas. Por ejemplo, tomar medicación. Nadie se cuestiona con una enfermedad crónica como la diabetes si debe tomar medicación.

Hay estudios que lo afirman. Sube un poco el fracaso escolar, pero si se trabaja con ellos mejoran. El alumno con TDAH tiene una capacidad de volver a funcionar de una forma normativa. Y ellos tienen que saber que, aunque es un trastorno grave, tiene paliativos y compensaciones.

¿Estamos en la Región de Murcia ante una escuela inclusiva? (Entendiendo escuela inclusiva aquella en la que “todos los alumnos se benefician de una enseñanza adaptada a sus necesidades educativas especiales o dificultades de aprendizaje”).
Estamos quizá ante una de las comunidades autónomas más inclusivas. Ahora, por la LOMCE, se está elaborando legislación y se están fijando en Murcia. Lo fundamental es  conseguir que en todos los centros se lleven estas medidas a cabo.

¿Cómo abordan en su centro todo lo relacionado con el TDAH?
Somos un equipo específico. Nos encargamos de todos los niños no universitarios con TDAH; están bajo nuestra intervención. Con dificultades de aprendizaje son casi unos 12.000 alumnos. Nos encargamos de los casos que han empeorado, cuando surge un problema…

Por ser un diagnóstico complejo hay un protocolo de derivación, hay planes de investigación con la Universidad de Murcia, hay planes de formación, colaboramos con las asociaciones ADAHI, ADAHI Molina,… Con todos los profesionales intentamos organizar la respuesta académica.

¿Qué queda por hacer?
Yo creo que hay que ir de misioneros; es como un juego de rol en el que vas consiguiendo centros, familias… Lo que falta es llegar a todos, suprimir muchos de los mitos sobre la inexistencia del TDAH. Es verdad que queda mucho trabajo para mejorar los diagnósticos y conciencia social. Y ahora con la LOMCE habrá que ver las adaptaciones con el inglés, la gramática…

Faltan recursos, ya que hay grupos específicos que atienden a menos de la mitad, y son recursos insuficientes. Digamos que los alumnos con TDAH están en desventaja. Andamos muy desbordados y somos la única región donde hay un equipo específico para esto.

Yo creo que la mentalidad de los padres y las familias es que se deben ganar al profesor como aliado. Y que si las cosas se hacen mal habrá que cambiarlo. Sin pensar que el sistema educativo discrimina. Se oyen más las voces descontentas y faltaría que los padres y profesores contentos con el sistema tengan  peso y todo tiene que pasar con la colaboración, ya que el afectado vive tantas horas reales con el profesor como con los padres.

Las críticas nunca se deben de hacer en presencia de los niños. El alumno con TDAH, cuando sale adelante, es por un trabajo cooperativo, la cooperación es la base de la intervención y de la solución.

“El alumno con TDAH, cuando sale adelante, es por un trabajo cooperativo. La cooperación es la base de la intervención y de la solución”.

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